El origen de un lenguaje sereno
África empezó resolviendo gestos sencillos del exterior: sentarse, compartir y observar el entorno. Diseñada por Eugeni Quitllet, su crecimiento no ha sido inmediato ni acumulativo: ha sido progresivo, con serenidad, en diálogo con nuevas formas de vivir el tiempo al aire libre. Con los años, la colección se ha ido ampliando para acompañar momentos que se alargan y piden quedarse.
La colección Africa crece de forma natural y coherente.
Una evolución natural de la colección
Con la incorporación de los nuevos sofás, Africa da un paso natural. No cambia su lenguaje; lo extiende. La colección pasa de responder a situaciones puntuales a construir estancias pensadas para durar, donde el exterior se vive con la misma calma que un interior bien resuelto.
Confort, ligereza y armonía material
Los sofás trasladan la silueta característica de Africa a una escala más generosa. La estructura mantiene su ligereza visual, mientras el tapizado introduce una relación más cercana con el cuerpo. Tejidos cuidadosamente seleccionados dialogan con los tonos de la estructura, permitiendo composiciones equilibradas y continuas, pensadas para integrarse con naturalidad en cada proyecto.
Continuidad en distintos contextos
A esta ampliación se suman nuevas mesas, concebidas para completar el conjunto con la misma claridad formal. Piezas pensadas para acompañar butacas y sofás sin alterar el equilibrio del conjunto. Su incorporación, prevista para los próximos meses, amplía las posibilidades de configuración y refuerza la idea de sistema
El exterior, entendido a lo largo del tiempo
Esta evolución permite configurar zonas lounge continuas, capaces de dialogar con el resto de la colección y de adaptarse a contextos diversos. Desde terrazas residenciales hasta proyectos hospitality, los sofás Africa aportan continuidad formal y una lectura clara del conjunto incluso en usos intensivos.
Un sistema que sigue creciendo
África crece porque entiende el exterior como un lugar que se vive a lo largo del día. Un espacio que cambia, se llena y se vacía, y que necesita piezas capaces de acompañar ese ritmo con coherencia, confort y una presencia serena.
En su conjunto, África se confirma como una colección pensada para proyectos que requieren claridad, continuidad y una lectura sencilla del espacio. Su desarrollo responde a una manera de entender el diseño dónde cada pieza cumple una función precisa dentro de un sistema mayor, facilitando la planificación y el uso cotidiano sin añadir complejidad innecesaria. Esta coherencia permite trabajar con África desde una lógica de conjunto, tanto en entornos residenciales como en proyectos hospitality, donde el mobiliario debe acompañar distintos momentos del día y responder a usos intensivos sin perder equilibrio. La colección ofrece una base sólida para construir ambientes reconocibles, donde la relación entre formas, materiales y acabados ayuda a ordenar el espacio y a reforzar su identidad. Más allá de la forma, África propone una manera de estar: espacios que se organizan con naturalidad, que invitan a compartir y que se mantienen vigentes con el paso del tiempo. Su crecimiento no responde a una voluntad de cierre, sino a la de seguir acompañando nuevas escenas del exterior, adaptándose a contextos cambiantes y a formas de uso cada vez más diversas. Así, África se mantiene abierta, disponible para evolucionar junto a los proyectos que la incorporan, aportando serenidad, continuidad y una visión del exterior pensada para ser vivida día tras día.