El diseño nos reúne en Hábitat con diez colecciones que exploran distintas formas de entender el confort, los materiales y la vida al aire libre.
Del 28 de septiembre al 1 de octubre, nuestro espacio en Feria Hábitat València invita a acercarse a las piezas, descubrir sus detalles y compartir ideas sobre los espacios que están por venir.
Los tonos suaves de la arquitectura, la vegetación y el contraste de texturas crean un escenario en el que cada colección encuentra su propia expresión.
Diez colecciones, distintas formas de habitar el exterior
Las gotas de rocío suspendidas sobre las flores, capaces de capturar la luz y reflejar lo que las rodea, inspiran a Eugeni Quitllet una composición de formas orgánicas que, juntas, construyen una unidad. Así nace Kokó: una silla en la que el vacío tiene tanta importancia como la materia.
Su silueta se abre en una sucesión de elementos redondeados que recuerdan a gotas y pétalos. La luz atraviesa el conjunto y transforma su percepción según el punto de vista. Concebida inicialmente en 2015, Kokó reúne años de investigación, libertad creativa y precisión industrial para llevar una idea casi inmaterial al mundo cotidiano.
Los volúmenes envolventes de Mel, de Ramón Esteve, aportan una presencia escultórica al espacio. Sus curvas suaves definen un lugar acogedor donde sentarse, reunirse y disfrutar del tiempo al aire libre.
A su lado, Gum, también de Esteve, traza una línea tubular continua alrededor de los asientos tapizados, equilibrando estructura y suavidad. Pasadena, de Jean-Marie Massaud, aborda el confort desde unas proporciones generosas y un diseño modular que permite componer espacios de descanso a distintas escalas.
El material toma protagonismo en Fusta, de Ramón Esteve. La teca maciza introduce la calidez y la veta de la madera, aportando una dimensión táctil a las formas sobrias de la colección.
La composición se aligera con Africa, de Eugeni Quitllet. Sus líneas depuradas y proporciones equilibradas aportan una presencia serena y conectan con naturalidad las zonas de comedor y descanso.
El gesto de una mano abierta da forma a Glove, una pieza escultórica concebida como lugar de encuentro. Invita a sentarse, compartir y descansar, mientras una jardinera integrada incorpora la naturaleza al centro de la composición.
Junto a ella, Stone, de Stefano Giovannoni y Elisa Gargan, evoca las formas redondeadas de las piedras suavizadas por el agua. Ambas colecciones exploran una relación cercana entre mobiliario, personas y paisaje.
Palm introduce otra escala en el recorrido, con mesas que acompañan los momentos cotidianos al aire libre. B2B, de Eugeni Quitllet, explora la sensación de flotar: un contorno sutil une asiento y respaldo, dos formas suaves y redondeadas que se adaptan al cuerpo y parecen suspendidas en el aire. La ligereza visual se une a la ergonomía y la comodidad.